... de pisar las tablas del paraninfo universitario y pasar nuestro examen anual. Una oportunidad que ya, en sí misma, es premio a nuestro trabajo de tres meses. Romeros, estamos en la final del Concurso Provincial de Villancicos. En este tiempo, nuestros dos villancicos han ido tomando forma. Su ingeniero, arquitecto, y creador, vamos el alma de los villancicos, nuestro querido Angel Ruiz, puso sobre el tapete dos hermosos temas que, nota a nota, ha sido, también, capaz de arrastrar hacia las afueras de nuestras gargantas.
Este domingo, ese día veinte con el que este coro vibrará poniendo sus emociones en sus labios y sus almas en su compás, reviviremos un momento sobre el escenario, momento que, ganemos o no, nada ni nadie será capaz de quitar de nuestra memoria, ni sacar de ese baúl de experiencias agradables que todos atesoramos en nuestro interior.
El espíritu de la Navidad se engalanará con su traje de romero y, de buen seguro, revoloteará posándose en todas y cada una de nuestras miradas, en todas y cada una de nuestras gargantas, para, una vez enriquecido y borracho de arte y de buen hacer, irse posando en los corazones de los que nos escuchen.
Romeros, disfrutad de vuestro trabajo. Mascad el resultado de tantos ensayos y digeridlo. Despues, a eso de las doce y media de la mañana del domingo contad al Mundo lo que siente un niño que no es capaz de entender cuando ni por qué es Navidad... para despues endulzar su ignorancia embriagándolo con la alegría de nuestra tierra, de nuestra Andalucía, esta a la que el mismísimo Hijo de Dios, nacido en Belén de Judá, se une para cantar... a Su Navidad, a nuestra Navidad, ... a la Navidad.
Sabeis que hemos sido terceros hace dos años; que fuimos segundos el pasado año, no se si este año tendremos, o no, premio alguno, pero, desde lo más hondo de mi ser, os deseo, como coro, el mayor de los laureles para este domingo: el aplauso y reconocimiento de la gente, de la buena gente que vendrá, que irá, a escucharnos cantar hablando de Navidad. ¡Contádles nuestra historia!¡Sabeis que es hermosa!¡Hacedsela vivir a todos y que ellos mismos sean vuestro jurado!
Sólo una cosa más, mis queridos romeros...
Este domingo, ese día veinte con el que este coro vibrará poniendo sus emociones en sus labios y sus almas en su compás, reviviremos un momento sobre el escenario, momento que, ganemos o no, nada ni nadie será capaz de quitar de nuestra memoria, ni sacar de ese baúl de experiencias agradables que todos atesoramos en nuestro interior.
El espíritu de la Navidad se engalanará con su traje de romero y, de buen seguro, revoloteará posándose en todas y cada una de nuestras miradas, en todas y cada una de nuestras gargantas, para, una vez enriquecido y borracho de arte y de buen hacer, irse posando en los corazones de los que nos escuchen.
Romeros, disfrutad de vuestro trabajo. Mascad el resultado de tantos ensayos y digeridlo. Despues, a eso de las doce y media de la mañana del domingo contad al Mundo lo que siente un niño que no es capaz de entender cuando ni por qué es Navidad... para despues endulzar su ignorancia embriagándolo con la alegría de nuestra tierra, de nuestra Andalucía, esta a la que el mismísimo Hijo de Dios, nacido en Belén de Judá, se une para cantar... a Su Navidad, a nuestra Navidad, ... a la Navidad.
Sabeis que hemos sido terceros hace dos años; que fuimos segundos el pasado año, no se si este año tendremos, o no, premio alguno, pero, desde lo más hondo de mi ser, os deseo, como coro, el mayor de los laureles para este domingo: el aplauso y reconocimiento de la gente, de la buena gente que vendrá, que irá, a escucharnos cantar hablando de Navidad. ¡Contádles nuestra historia!¡Sabeis que es hermosa!¡Hacedsela vivir a todos y que ellos mismos sean vuestro jurado!
Sólo una cosa más, mis queridos romeros...
Feliz Navidad

