viernes, 15 de octubre de 2010

PEREGRINACION "CON EL SOL HASTA EL ALTAR DEL CIELO" Adamuz-Lucena 2010

Programa de Actos y Horarios


7.45: Salida, en autobus, hacia Lucena
10.30: Presentación del Simpecado del Coro Romero Virgen del Sol en la Santuario de la Sierra deAras

Santa Misa
Oficiada por D. Pedro Nieto-Márquez
Cantada por Coro Romero Virgen del Sol

11.30: Despedida de María Stma. de Araceli y María Stma. del Sol
Visita al camarín de la Patrona del Campo andaluz.

12.00: Visita a la Iglesia del Carmen
Visita a la Casa de la Virgen de Araceli
Visita a la Iglesia de San Mateo

14.00: Almuerzo-convivencia en la sede de la Hermandad del Rocío de Lucena.

18.00: Viaje de regreso, en autobus, hasta Adamuz.


¡¡¡Viva la Madre de Dios!!!
¡¡¡Viva el Pastor Divino!!!



NOTA:
Los beneficios obtenidos por el Coro Romero Virgen del Sol, organizador de la Peregrinación, se destinarán a adquirir alimentos para la Campaña "Operación kilo 2010"

martes, 12 de octubre de 2010

Malos ratos de convivencia...

Desde hace algún que otro fin de semana, se vienen pasando algunos malos ratos que tienen lugar tras el ensayo de cada viernes, la mayoría de los sábados noche y los domingos a la hora de almorzar. Estos malos ratos vienen caracterizados por lo siguiente:

- Asisten unas quince o veinte personas, habitantes de liliput incluidos.
- Un batallón se encarga de poner un montón de bolsas, de contenido saludablemente cuestionable, encima del parapeto de la trinchera...
- Una avanzadilla de exploradores, sospechosamente, toma el extremo derecho del citado parapeto con unos cuencos de aspecto extraño y contenido...
- De vez en cuando este extremo de la trinchera es asaltado por guerreros de larga cabellera e intenciones "no claras" de conversar...
- Un grupo de nomos se hace fuerte en una habitación de aspecto acogedor en la cualquier títere que aprecie su cabeza temblaría con sólo asomarse a la ventana. Este grupo, de cuando en cuando, necesita oxígeno y sale al exterior con... ansias de libertad.
- A la hora de las viandas, los asistentes han de tener muy en cuenta que suelen ser bastante escasas, por lo que es aconsejable dar buena cuenta del desayuno antes de entrar por las puertas.

LOS GUERREROS QUE NO ASISTEN A ESTAS CONTIENDAS VIVIRÁN MUCHO MÁS TIEMPO, PERO HABRÁN PERDIDO GRANDES OPORTUNIDADES DE FLAGELARSE CON MALOS RATOS QUE, SI BIEN SE APARTAN DE LOS CÁNONES DEL BUEN YANTAR, SE ACERCAN MÁS QUE MUCHO A LA RAZÓN DE SER DE LA GUERRA DE GUERRILLAS...

¡¡¡AVE CAESAR, MORITURI TE SALUTAM!!!

viernes, 10 de septiembre de 2010

ROMERÍA 2010


El domingo día 5 de septiembre de este año 2010 hemos visto culminado un camino. Camino que nos ha llevado hasta la consecución de algo que, tal vez, muchos de nosotros, hayamos llevado dentro durante tiempo, durante mucho tiempo. Ha costado, y costará, sacrificios que, desde luego, estamos dispuestos a sobrellevar porque, como bien dice el viejo refranero, "...quien algo quiere, algo le cuesta...".

Y queríamos, ya lo creo que queríamos.

Este grupo que se llama Coro Romero Virgen del Sol ha luchado desde que se fraguó la idea de ofrecer un Simpecado a la Virgen del Sol. Esta meta culminó con su bendición el día 14 de agosto, sábado. Día en que muchos adamuceños... nos acompañaron para alabar a Dios en una hermosa Eucaristía que presidió nuestro párroco, Don Pedro y en la que, desde luego, estuvimos muy cerca de Su Palabra.

Y esta ofrenda a María, en forma de magistral retrato, tenía que estar en Su romería, tenía y debía hacerse presente. Pero no hemos querido, ni podíamos permitir que"su viaje", "su primer camino" se realizase de forma anónima, tal vez, envuelto en el maletero de cualquier coche..., de aquella manera...

La idea de tener un Simpecado, era la idea de ofrecer a María algo que sirviese para Su Gloria; la idea de tener un Simpecado, era la idea de hacerla más presente, si cabe, en medio de nosotros. Y es por esta razón que aquello que, para nosotros, representa a la Madre de los adamuceños tenía que viajar, como decimos, de la manera más digna posible.

Y es esa dignidad la que, creemos, hemos conseguido elevándolo hasta ese precioso "altar itinerante" para llevarlo hasta las mismísimas Plantas de la Señora en Su casa de El Cerro.

Tal vez pueda pensarse, por parte de quien no lo viva desde dentro, que ha sido un gasto innecesario, un gasto superfluo que no lleva a ninguna parte y menos, y precisamente, a la cercanía de Dios.

Pero en la vida nada es verdad ni mentira, todo depende, como dice la sevillana, del color con que se mira. Y desde luego no hay mejor dicho que aquel que habla de que "... lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado...".

Detrás de las flores, los bordados, las cintas blancas y azules y los piedrecitas que adornan nuestro estandarte, ha habido, hay, y siempre existirá todo un mundo de sentimientos que cuando dicen "María del Sol", saben que se acercan hasta tocar las puertas mismas del corazón de Cristo. Detrás de nuestro Bendito Simpecado se fragua, a golpe de humanidad, un grupo que, con sus defectos y sus virtudes, sus más y sus menos, camina unido.

Todo grupo gira, siempre, alrededor de un símbolo, de una imagen que le identifica para, a partir de ahí, mover todo un mundo de actos en una dirección. Nuestra dirección no es otra que la de llegar hasta Dios y, por lógica definición, intentamos llegar cantando. Si, al final, lo conseguimos todo se dará por bien empleado y, además, habremos tenido la satisfacción de vivir el camino, ese camino de esperanza que todos surcamos en la vida, pero de la mejor forma que hemos creido.

No, no somos, ni de lejos, un grupo rico en lo material pero lo somos en ilusiones y capacidad de trabajo y sacrificio y creemos serlo en sentimiento de unidad, en tener claro hacia donde vamos y de donde venimos. Somos un grupo que cree que la variedad de personas y de opiniones, lejos de desatar, sirve para el enriquecimiento propio, tanto del grupo como de los que nos sentimos inmerso en él de pleno derecho. Intentamos hacer lo que hacemos para estar unidos, para ayudar a los que nos requieren en todo aquello que está a nuestro alcance y, desde luego, cuando las fuerzas parecen abandonarnos, como humanos que somos, tenemos un sitio "físico" donde mirar... aquel que, rodando por nuestra Puerta de la Villa, pasando por la Dehesa Vieja y por el puente y atravesando la alameda hasta las puertas de la ermita, ha llevado un sueño que, en volandas, ha surcado nuestros campos hacia Ella.

No queremos, ni tenemos, por qué demostrar nada a nadie con todo lo que, juntos y unidos, conseguimos, pero nadie nos va a privar de sentirnos orgullosos de estar donde estamos y, desde luego, por lo que estamos.

Las imágenes que encabezan estas palabras hablan, por sí solas, de todo lo que hicimos en el camino. No obstante, en los rostros de Pepe Amil, su esposa Conchi y sus hijos, en el de Paco Arenas y su hija, en la cara de Raul, su mujer y Raulito, en la de Lola obrero, su marido y sus dos hijas, en la de Toñi y Juan y... (jeje), en los ojos de Eva, Fran y las dos niñas, en los de Esmeralda y Manuel, en los de Lola Solano y nuestra Loles, en los de Marisol; en la cara de Ana Lourdes acompañada de su marido y su hija Elena a caballo, en los ojos de Isa Redondo, de sus niñas y de Angel, en la cara de Pedro, de Salva y de Silvia, en los de Mari Diaz y Andrés, en los de Juan Arenas -que no se soltó ni un sólo momento de la barra de promesas que tantas otras veces había acariciado...- (espero que no se haya perdido nadie por el camino...) ... en los rostros de este puñado de romeros tal vez se pudo entrever algo más que cante, baile y buen rato, algo que sólo afloró bañado en lágrimas cuando, en la intimidad, presentamos nuestra carreta ante los ojos de la Virgen, la misma a la que, en nuestra plegaria, pedimos nos deje VIVIR... EL CAMINO AL CERRO.

Por todo lo vivido en este mes de agosto, por todo lo sentido y por todo lo que hemos podido guardar para el baúl de nuestros recuerdos, por todo lo que hemos sido capaces de expresar cantando mirandola a los Ojos, queremos gritar, orgullosos, al Cielo...

¡Viva La Reina de los adamuceños!
¡Viva el Pastor Divino!
¡Viva nuestro Bendito Simpecao!

miércoles, 25 de agosto de 2010

Dieron las nueve, y la torre de San Andrés volteó, coqueta, sus campanas...

Y antes de dar las nueve, entre la primera y la última de las llamadas a la Santa Misa, la tensión se hizo notar a flor de piel, ya nadie sabía donde estaba nada, ni nadie sabía lo que debía hacer, ni tan siquiera creíamos, todos y cada uno de nosotros, que fuese posible hacer brotar la voz de nuestra gargantas...

Pero las campanas cumplieron su tercer toque, las agujas del reloj formaron un perfecto angulo recto en que la más grande quería acercarse a Dios señalando las doce y la pequeña de las agujas se quedaba, señalando las nueve, más cerca de nosotros, para invitarnos a entrar en el Templo.

Nuestros niños, a los que hemos querido siempre hacer el centro de nuestras más importantes participaciones en la Eucaristía, se adentraron en la iglesia en que se bautizaron y en la que algunos de ellos ya han recibido su primera comunión. Pero se adentraron en pos de la imagen de María para poner, a sus pies un sencillo ramo de margaritas blancas, como sus almas.

Tras ellos, lento, orgulloso de llevar en su centro la imagen de la que ha sido nombrada como Casa de Dios, nuestro Simpecao precedía a un grupo, a un coro que creía no poder emitir nota musical alguna hasta que Angel, nuestro director, con la mano firme y segura del que sabe lo que hace, hizo que los primeros acordes de una hermosa plegaria intentasen acariciar las almas de los adamuceños allí reunidos para, juntos, llegar hasta Dios de la mano de María, de María Santísima del Sol.

Os puedo asegurar que todo lo que, unidos, pudimos vivir aquel catorce de agosto durante la celebración de la Sagrada Misa puede tener muchos adjetivos pero se, y creo no equivocarme, que todos y cada uno de los que pudimos enriquecernos con aquella Eucarístía, tenemos un adjetivo, una forma íntima para archivarlo en nuestros corazones...

Nuestro Bendito Simpecado representa a María en nuestras vidas y la esculpe en nuestras almas y nos acompañará, como merece, con todo el honor que seamos capaces de ofrecerle, por esos caminos de Dios. Esos que, al principio de aquella bien vivida Eucarístia, pedimos a María que nos deje vivir...




viernes, 13 de agosto de 2010

A un sólo día de un día grande...

Mañana, cuando en el reloj que marca las horas en nuestra villa de Adamuz suenen las nueve de la tarde..., cuando las campanas de la Parroquia de San Andrés Apóstol echen sus badajos al viento y repiquen en su tercer toque, nuestro Simpecado, portado por su coro, avanzará, lentamente, por entre los arcos románicos de transición a gótico que soportan la techumbre del templo...

Habrá llegado el momento...

Se cerrará un ciclo de ilusiones y sueños para dar paso a una etapa de hermosas realidades. Realidades en que la vida de este coro tendrá nuevas metas... por y para la Señora. El molino de nuestra existencia como grupo no se detendrá gracias al continuo paso del agua cristalina. Agua que, purificada por el Sol que nos alumbra, hará, entre otras cosas, que veamos, cada día, más claro el camino hacia Dios.

Mañana, será... un día grande, un día para recordar y contar a generaciones venideras. Será un día de llegada y un día de partida. Un día en el que, todos, creceremos interiormente para poner nuestros talentos al servicio de este hermoso grupo que, a cada momento, alimentamos y mimamos. Un día en que nuestros corazones se harán uno sólo por la fuerza de las emociones sumadas, por la fuerza de... la mirada de la Madre.


Por eso, os quiero dar mi más sincera enhorabuena a todos. Por ese grano de arena que habeis aportado, cada uno, para que el día de mañana tome forma.

Se que no todos hemos cantado en el mismo tono, pero no importa. Los que habeis estado al pie del cañón y os habeis hecho partícipes de todo y en todo, mañana os sentireis orgullosos de haberlo conseguido... y de buen seguro que, jamás, podreis olvidalo. A los que sólo habeis podido o querido ser meros espectadores, deciros que, de verdad, vale la pena estar pero es mucho más gratiticante, ser.

Estar en este grupo humano es bonito, la verdad, pero os prometo que ser de este coro, si me lo permitís, es todo un privilegio, algo a lo que muchos de nosotros hemos optado y aceptado como nuestro.

Creo que no me queda nada más que deciros por hoy, mañana... será otro día.

De todo corazón, gracias por hacerme vivir algo tan grande como de lo que vamos a ser, TODOS, testigos de excepción, invitados de honor.

Siempre, a vuestra disposición...

Por cierto, ¡qué hermosa está la Virgen! ¿verdad, romeros?

Andrés

lunes, 7 de junio de 2010

Un verano en pos de la Señora...

Se aproxima la celebración de algo grande. Algo que se convertirá en un nuevo hito en la vida de este coro. Algo para recordar. Algo que servirá de mayor Gloria y Honor para la Madre de Dios, María Santísima del Sol, Reina y Señora de todos y cada uno de las adamuceños.

Hasta hoy hemos pasado juntos muchos, muchísimos buenos momentos. Momentos llenos de alegría, de fiesta, de música y canciones. Momentos de vida...

Hemos pasado momentos a los que hemos tenido que hacer frente con todas las fuerzas de que, como coro, como grupo humano, somos capaces de luchar. Momentos que hemos sorteado unidos, pensando siempre en el bien del grupo.

Queremos celebrar que, a todas luces, somos amigos, que nos sentimos identificados y reunidos en torno al nombre y bajo el dulce manto de la Virgen del Sol, Señora del Cielo.

Queremos celebrar que somos humanos, que fallamos, que nos equivocamos, que caemos y sabemos y somos capaces de levantarnos; que cada día que pasa queremos hacer las cosas mejor, primero como personas y despues como un exponente más, uno de tantos, del arte de nuestra tierra.

Queremos enseñar a nuestros niños, a nuestros pequeños, a nuestras semillas de futuro, que la vida también ha de llenarse de amistad y que es importante sentirse siempre rodeado de la gente que te quiere. Queremos darles nuestro legado para que un día, sean capaces de recoger nuestro testigo...

Queremos seguir siempre con nuestras puertas y nuestros corazones abiertos de par en par a la buena gente, a esa a la que merece la pena conocer...

Queremos, deseamos, soñamos, ... seguir siempre a esa Estrella que nos guía, esa que nos alumbra el camino con los reflejos dorados de un Sol amable que nos acompaña. Vernos reflejados en su Dulce Rostro circunscrito por una aureola que habla de su corazón de Madre y de su alma Celestial e Inmaculada, concebida sin pecado.

Queremos ser dignos hijos que se miren en el espejo de su corazón de Madre siendo capaces de elevar un Ave María hasta sus ojos misericordiosos...

Lola Solano ya empieza a estar de nuevo con su gente...

con la gente con quien se encuentra como en casa, con su coro, ese del que ella forma parte desde siempre.

Ojalá que tu recuperación se complete muy, muy pronto y que empieces a integrarte de lleno en todas nuestras actividades. Momentos que, como a todos nosotros, te harán sentir viva. Te harán sentir que estamos ahí... contigo. Hemos querido respetar, en todo momento, la intimidad de tu recuperación, el deseo de sentirte tranquila en casa, pensando sólo en ti, en que vale la pena seguir adelante despues de haber salido, con la fuerza que te caracteriza, de una operación como la que has vivido en tus carnes.

Lola, te queremos y tu mejor que nadie sabes que eso es tan cierto como que eres una pieza de nuestro engranaje sin la que la maquinaria funciona pero hace ese ruidillo que siempre nos ha recordado que tu no estabas poniendo en la palestra todas las ganas de alguien para quien cantar se hace un estilo de vida.

Un beso, cariño.
Gracias, Señora, por el fruto de nuestros campos, oro amarillo que alimenta las vidas de nuestro pueblo.

¡Viva la Reina de los adamuceños!
¡Viva María Santísima del Sol!