sábado, 20 de noviembre de 2010

Caritas


Una vez finalizada la primera "operación kilo" organizada por nuestro coro, los resultados arrojan unas cifras que si bien, y desde luego, esperamos sean superadas con creces en ediciones posteriores, no están mal para haber sido llevada a cabo -la donación- prácticamente por parte de miembros del coro y algunos de nuestros amigos y visitantes más asiduos.

En números reales hemos conseguido reunir en torno a cien kilos de alimentos:

- Legumbres
- Pasta
- Galletas
- Azúcar
- Leche
- Aceite de oliva
- Tomate en conserva
- Harina

Así mismo, la Asociación músico-cultural Coro Romero Virgen del Sol, con fondos propios, ha adquirido treinta y cinco mantas para abrigo, compra que ha sido sugerida por los miembros de Cáritas de Adamuz.

Puestos en contacto con la citada asociación de cáritas de nuestro pueblo, les hemos hecho entrega tanto de los alimentos como de la ropa de abrigo para que sean ellos, conocedores de las legítimas necesidades que atienden, los que las distribuyan de la manera que consideren más oportuna.

El Coro romero Virgen del Sol entiende que son momentos de sentirse solidarios con los que más necesitan de la ayuda de todos y es por esto que, alumbrado por La que es el motivo central de nuestro bendito simpecado, ha creido conveniente hacer esta campaña que es la primera, pero desde luego no será la última de estas características.

Con este artículo no pretendemos hacer alarde de un logro conseguido, sino de ofrecer los resultados de una idea que, ciertamente, merece tener más y más seguidores. Sólo hemos querido echar una mano, aunque pequeña y ¿por qué no? alumbrar el camino que nos lleve hacia una conciencia colectiva que luche por los demás.

Será hermoso sumergirnos en una marea de pequeños proyectos que hagan de este mundo, un sitio donde merezca la pena vivir.Para ello, debemos empezar por ese mundo más próximo, nuestro pueblo, que nos rodea.

Felicidades a Cáritas por su enorme labor.
Gente como vosotros siempre serán capaces de mover el mundo.

Un abrazo, romeros.

martes, 16 de noviembre de 2010

El sabor de un triunfo no está en el placer de vivirlo...

... sino en paladear cada uno de los momentos que te llevan hasta él.

Muchas cosas hemos conseguido, en la corta vida de nuestro grupo, este al que dimos en llamar Coro Romero Virgen del Sol.

Hemos logrado éxitos en lo musical; hemos conseguido, con orgullo, ofrecer lo nuestro para las cosas que realmente importan...; estamos logrando adecuar un lugar en el que hacernos fuerte para sentirnos aun más grupo.

Hemos dejado, para los que nos siguen, algo que nos une en el amor hacia Dios y Su Madre. Y está en nuestro empeño dejar más a los que nos siguen...

Y todo eso nos está dejando, y nos dejará con los años, momentos irrepetibles, momentos que habrá merecido la pena vivir en primera persona, tanto de singular como en plural.

Y todo esto, y lo que está por venir, habrá sido y será gracias a ese día a día que nos hemos propuesto compartir, todos en uno y uno en todos...

Puede que para alguien pueda parecer que unos cuantos dirigimos nuestros esfuerzos hacia nuestro propio bienestar, pero puedo decir, más que alto, que lo que esos cuantos pretendemos no es otra cosa que conseguir a que esto sea de todos. Y que todos nos sintamos orgollosos de habernos dejado la piel en el intento.

Y lo hacemos poniéndonos al servicio del grupo y, sobre todo, siendo felices en el intento.

Cada cual sabe que puede, si así lo quiere, formar parte de esos pocos -que día a día se hacen más-. Entre esos pocos no se forma, ni de lejos, un grupo cerrado, sino que nos alegramos y sentimos mucho mejor cuando nos convertimos en muchos.

El otro día alguien del coro me preguntaba qué era para mi la felicidad y yo le contesté señalando hacia todos... Entre otras cosas, esa es mi felicidad porque hacemos cada día de este coro, de este grupo humano, un proyecto de amistad, de convivencia y ¿por qué no? de vida. Desde luego, un proyecto alimentado por la diversidad, por el acuerdo, por el desacuerdo, por la perfección, por aquello que no lo es, por los aciertos, por los errores...

Para lograr una meta no todo es color de rosa ya que, en caso contrario, esa meta no sabría bien al que llega hasta ella...

El camino es hermoso cuando se vive en directo, cuando se hace al andar...

Felicidades, romeros, por los triunfos vividos, y por los celebrados y por el legado que dejaremos a los nuestros...

lunes, 18 de octubre de 2010

En Aras con Nuestro Sol...

Para el recuerdo de cien adamuceños ya se está enriqueciendo, en madera de roble, el día 16
de octubre de 2010.En el barril de nuestro corazón quedará un camino de ida lleno de ilusión,
la de que nuestro Bendito Simpecado atravesase las puertas del Santuario de Araceli;
un camino de vuelta repleto del sabor que deja el saber que
habíamos cumplido con una
promesa hecha a los pies de la Madre Lucentina.


La madera se hinchará y pondrá a punto tras haber sido humedecida con un buen caldo.
Un caldo tinta de sierra,
con cuerpo y recuerdos a aroma de romero. Un caldo que se adorna
con la visión de ver lucir a un Simpecado gracias a
rayos de Sol que irradia la hornacina
de un pequeño altar que guarda un Tesoro.
Un altar que, desde el fondo del
Santuario de María Santisima de Araceli nos da las gracias
por estar, un ratito, junto a Ella y por no sacarla de nuestro
corazón.

Gracias, Señora, por dejarnos vivir momentos como este. Por permitir que TODOS los allí
presentes pudiesemos
paladear, en boca, el sabor de un respetuoso silencio por medio
del cual, aquellas paredes nos hablaron de Dios...
golpeando, suavemente, nuestras almas.

Gracias a Don Pedro Pedro, nuestro párroco, por acompañarnos como pastor.
Gracias, de nuevo, a la Real Archicofradía de María Stma. de Araceli por hacernos sentir

uno mas.
Gracias al hermano mayor de la Hdad. de la Virgen del Sol y su esposa por estar con nosotros

Gracias a Juan Cuadrado por su dedicación y esfuerzo.


Gracias.

Coro Romero Virgen del Sol

viernes, 15 de octubre de 2010

PEREGRINACION "CON EL SOL HASTA EL ALTAR DEL CIELO" Adamuz-Lucena 2010

Programa de Actos y Horarios


7.45: Salida, en autobus, hacia Lucena
10.30: Presentación del Simpecado del Coro Romero Virgen del Sol en la Santuario de la Sierra deAras

Santa Misa
Oficiada por D. Pedro Nieto-Márquez
Cantada por Coro Romero Virgen del Sol

11.30: Despedida de María Stma. de Araceli y María Stma. del Sol
Visita al camarín de la Patrona del Campo andaluz.

12.00: Visita a la Iglesia del Carmen
Visita a la Casa de la Virgen de Araceli
Visita a la Iglesia de San Mateo

14.00: Almuerzo-convivencia en la sede de la Hermandad del Rocío de Lucena.

18.00: Viaje de regreso, en autobus, hasta Adamuz.


¡¡¡Viva la Madre de Dios!!!
¡¡¡Viva el Pastor Divino!!!



NOTA:
Los beneficios obtenidos por el Coro Romero Virgen del Sol, organizador de la Peregrinación, se destinarán a adquirir alimentos para la Campaña "Operación kilo 2010"

martes, 12 de octubre de 2010

Malos ratos de convivencia...

Desde hace algún que otro fin de semana, se vienen pasando algunos malos ratos que tienen lugar tras el ensayo de cada viernes, la mayoría de los sábados noche y los domingos a la hora de almorzar. Estos malos ratos vienen caracterizados por lo siguiente:

- Asisten unas quince o veinte personas, habitantes de liliput incluidos.
- Un batallón se encarga de poner un montón de bolsas, de contenido saludablemente cuestionable, encima del parapeto de la trinchera...
- Una avanzadilla de exploradores, sospechosamente, toma el extremo derecho del citado parapeto con unos cuencos de aspecto extraño y contenido...
- De vez en cuando este extremo de la trinchera es asaltado por guerreros de larga cabellera e intenciones "no claras" de conversar...
- Un grupo de nomos se hace fuerte en una habitación de aspecto acogedor en la cualquier títere que aprecie su cabeza temblaría con sólo asomarse a la ventana. Este grupo, de cuando en cuando, necesita oxígeno y sale al exterior con... ansias de libertad.
- A la hora de las viandas, los asistentes han de tener muy en cuenta que suelen ser bastante escasas, por lo que es aconsejable dar buena cuenta del desayuno antes de entrar por las puertas.

LOS GUERREROS QUE NO ASISTEN A ESTAS CONTIENDAS VIVIRÁN MUCHO MÁS TIEMPO, PERO HABRÁN PERDIDO GRANDES OPORTUNIDADES DE FLAGELARSE CON MALOS RATOS QUE, SI BIEN SE APARTAN DE LOS CÁNONES DEL BUEN YANTAR, SE ACERCAN MÁS QUE MUCHO A LA RAZÓN DE SER DE LA GUERRA DE GUERRILLAS...

¡¡¡AVE CAESAR, MORITURI TE SALUTAM!!!

viernes, 10 de septiembre de 2010

ROMERÍA 2010


El domingo día 5 de septiembre de este año 2010 hemos visto culminado un camino. Camino que nos ha llevado hasta la consecución de algo que, tal vez, muchos de nosotros, hayamos llevado dentro durante tiempo, durante mucho tiempo. Ha costado, y costará, sacrificios que, desde luego, estamos dispuestos a sobrellevar porque, como bien dice el viejo refranero, "...quien algo quiere, algo le cuesta...".

Y queríamos, ya lo creo que queríamos.

Este grupo que se llama Coro Romero Virgen del Sol ha luchado desde que se fraguó la idea de ofrecer un Simpecado a la Virgen del Sol. Esta meta culminó con su bendición el día 14 de agosto, sábado. Día en que muchos adamuceños... nos acompañaron para alabar a Dios en una hermosa Eucaristía que presidió nuestro párroco, Don Pedro y en la que, desde luego, estuvimos muy cerca de Su Palabra.

Y esta ofrenda a María, en forma de magistral retrato, tenía que estar en Su romería, tenía y debía hacerse presente. Pero no hemos querido, ni podíamos permitir que"su viaje", "su primer camino" se realizase de forma anónima, tal vez, envuelto en el maletero de cualquier coche..., de aquella manera...

La idea de tener un Simpecado, era la idea de ofrecer a María algo que sirviese para Su Gloria; la idea de tener un Simpecado, era la idea de hacerla más presente, si cabe, en medio de nosotros. Y es por esta razón que aquello que, para nosotros, representa a la Madre de los adamuceños tenía que viajar, como decimos, de la manera más digna posible.

Y es esa dignidad la que, creemos, hemos conseguido elevándolo hasta ese precioso "altar itinerante" para llevarlo hasta las mismísimas Plantas de la Señora en Su casa de El Cerro.

Tal vez pueda pensarse, por parte de quien no lo viva desde dentro, que ha sido un gasto innecesario, un gasto superfluo que no lleva a ninguna parte y menos, y precisamente, a la cercanía de Dios.

Pero en la vida nada es verdad ni mentira, todo depende, como dice la sevillana, del color con que se mira. Y desde luego no hay mejor dicho que aquel que habla de que "... lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado...".

Detrás de las flores, los bordados, las cintas blancas y azules y los piedrecitas que adornan nuestro estandarte, ha habido, hay, y siempre existirá todo un mundo de sentimientos que cuando dicen "María del Sol", saben que se acercan hasta tocar las puertas mismas del corazón de Cristo. Detrás de nuestro Bendito Simpecado se fragua, a golpe de humanidad, un grupo que, con sus defectos y sus virtudes, sus más y sus menos, camina unido.

Todo grupo gira, siempre, alrededor de un símbolo, de una imagen que le identifica para, a partir de ahí, mover todo un mundo de actos en una dirección. Nuestra dirección no es otra que la de llegar hasta Dios y, por lógica definición, intentamos llegar cantando. Si, al final, lo conseguimos todo se dará por bien empleado y, además, habremos tenido la satisfacción de vivir el camino, ese camino de esperanza que todos surcamos en la vida, pero de la mejor forma que hemos creido.

No, no somos, ni de lejos, un grupo rico en lo material pero lo somos en ilusiones y capacidad de trabajo y sacrificio y creemos serlo en sentimiento de unidad, en tener claro hacia donde vamos y de donde venimos. Somos un grupo que cree que la variedad de personas y de opiniones, lejos de desatar, sirve para el enriquecimiento propio, tanto del grupo como de los que nos sentimos inmerso en él de pleno derecho. Intentamos hacer lo que hacemos para estar unidos, para ayudar a los que nos requieren en todo aquello que está a nuestro alcance y, desde luego, cuando las fuerzas parecen abandonarnos, como humanos que somos, tenemos un sitio "físico" donde mirar... aquel que, rodando por nuestra Puerta de la Villa, pasando por la Dehesa Vieja y por el puente y atravesando la alameda hasta las puertas de la ermita, ha llevado un sueño que, en volandas, ha surcado nuestros campos hacia Ella.

No queremos, ni tenemos, por qué demostrar nada a nadie con todo lo que, juntos y unidos, conseguimos, pero nadie nos va a privar de sentirnos orgullosos de estar donde estamos y, desde luego, por lo que estamos.

Las imágenes que encabezan estas palabras hablan, por sí solas, de todo lo que hicimos en el camino. No obstante, en los rostros de Pepe Amil, su esposa Conchi y sus hijos, en el de Paco Arenas y su hija, en la cara de Raul, su mujer y Raulito, en la de Lola obrero, su marido y sus dos hijas, en la de Toñi y Juan y... (jeje), en los ojos de Eva, Fran y las dos niñas, en los de Esmeralda y Manuel, en los de Lola Solano y nuestra Loles, en los de Marisol; en la cara de Ana Lourdes acompañada de su marido y su hija Elena a caballo, en los ojos de Isa Redondo, de sus niñas y de Angel, en la cara de Pedro, de Salva y de Silvia, en los de Mari Diaz y Andrés, en los de Juan Arenas -que no se soltó ni un sólo momento de la barra de promesas que tantas otras veces había acariciado...- (espero que no se haya perdido nadie por el camino...) ... en los rostros de este puñado de romeros tal vez se pudo entrever algo más que cante, baile y buen rato, algo que sólo afloró bañado en lágrimas cuando, en la intimidad, presentamos nuestra carreta ante los ojos de la Virgen, la misma a la que, en nuestra plegaria, pedimos nos deje VIVIR... EL CAMINO AL CERRO.

Por todo lo vivido en este mes de agosto, por todo lo sentido y por todo lo que hemos podido guardar para el baúl de nuestros recuerdos, por todo lo que hemos sido capaces de expresar cantando mirandola a los Ojos, queremos gritar, orgullosos, al Cielo...

¡Viva La Reina de los adamuceños!
¡Viva el Pastor Divino!
¡Viva nuestro Bendito Simpecao!

miércoles, 25 de agosto de 2010

Dieron las nueve, y la torre de San Andrés volteó, coqueta, sus campanas...

Y antes de dar las nueve, entre la primera y la última de las llamadas a la Santa Misa, la tensión se hizo notar a flor de piel, ya nadie sabía donde estaba nada, ni nadie sabía lo que debía hacer, ni tan siquiera creíamos, todos y cada uno de nosotros, que fuese posible hacer brotar la voz de nuestra gargantas...

Pero las campanas cumplieron su tercer toque, las agujas del reloj formaron un perfecto angulo recto en que la más grande quería acercarse a Dios señalando las doce y la pequeña de las agujas se quedaba, señalando las nueve, más cerca de nosotros, para invitarnos a entrar en el Templo.

Nuestros niños, a los que hemos querido siempre hacer el centro de nuestras más importantes participaciones en la Eucaristía, se adentraron en la iglesia en que se bautizaron y en la que algunos de ellos ya han recibido su primera comunión. Pero se adentraron en pos de la imagen de María para poner, a sus pies un sencillo ramo de margaritas blancas, como sus almas.

Tras ellos, lento, orgulloso de llevar en su centro la imagen de la que ha sido nombrada como Casa de Dios, nuestro Simpecao precedía a un grupo, a un coro que creía no poder emitir nota musical alguna hasta que Angel, nuestro director, con la mano firme y segura del que sabe lo que hace, hizo que los primeros acordes de una hermosa plegaria intentasen acariciar las almas de los adamuceños allí reunidos para, juntos, llegar hasta Dios de la mano de María, de María Santísima del Sol.

Os puedo asegurar que todo lo que, unidos, pudimos vivir aquel catorce de agosto durante la celebración de la Sagrada Misa puede tener muchos adjetivos pero se, y creo no equivocarme, que todos y cada uno de los que pudimos enriquecernos con aquella Eucarístía, tenemos un adjetivo, una forma íntima para archivarlo en nuestros corazones...

Nuestro Bendito Simpecado representa a María en nuestras vidas y la esculpe en nuestras almas y nos acompañará, como merece, con todo el honor que seamos capaces de ofrecerle, por esos caminos de Dios. Esos que, al principio de aquella bien vivida Eucarístia, pedimos a María que nos deje vivir...




Gracias, Señora, por el fruto de nuestros campos, oro amarillo que alimenta las vidas de nuestro pueblo.

¡Viva la Reina de los adamuceños!
¡Viva María Santísima del Sol!